¿Quién esta detrás de los libros?
Pasé años guardando historias en mi cabeza porque el papel me parecía peligroso. Ahora he decidido que el peligro de verdad es que se queden ahí dentro.
Hola, soy Regina
📍 Nací en 1987
🌍 Me crié en Uruguay desde los 2 años
✈️ En 2005 me fui a Mallorca
🏡 Ahora vivo en Cartagena, Murcia
👨👩👧👦 Tengo 2 hijos (y mi apellido artístico viene de sus nombres)
🎨 Vengo del mundo del diseño gráfico publicitario, así que soy de decir mucho con poco
🧠 Tengo más historias en la cabeza de las que soy capaz de escribir
🎧 Si escucho música, probablemente estoy montando una escena
📚 Mi libro favorito es ACOMAF o Reino de Cenizas (todavía no me he decidido)
🎬 Mi película favorita es Interestelar
Mi historia
Si buscas la biografía de una autora que empezó a escribir de pequeña y siempre quiso vivir de escribir, estas en el sitio equivocado.
De pequeña sí escribía. Tenía libretas llenas de historias, de pensamientos, de lo que me pasaba en el día a día y de ese caos que solo tienes cuando estás descubriendo el mundo. Pero dejé de hacerlo. Cuando tu privacidad es invadida y tus propias palabras se usan como prueba en tu contra para castigarte, aprendes la lección más dura para alguien que quiere contar historias: que el papel es peligroso.
Como escribir dejó de ser mi sitio seguro, cerré las libretas y mudé las historias a mi cabeza.
Llevo toda la vida montando películas ahí dentro. De pequeña me dormía inventando cuentos, de adolescente creaba novelas románticas enteras escuchando una sola canción y, si te soy sincera, perdí la cuenta de cuántos fanfics de los Backstreet Boys se quedaron viviendo en mi imaginación. Durante años, esas historias fueron solo mías.
Si no estaba escrito, nadie podía leerlo. Si no había pruebas, no había castigo.
Esa necesidad de protección me llevó al mundo del diseño publicitario. Allí perfeccioné mi actual mecanismo de defensa: la síntesis. Aprendí a decir lo máximo con lo mínimo. A no dejar rastro innecesario. A ser directa, clara y eficiente.
¿Pero, qué ha cambiado ahora? Que después de mucho tiempo, he encontrado la forma y la seguridad para abrir las compuertas.
Mi primer libro, Sin dueños ni señores, empezó como un proyecto personal, un reto para ver si era capaz de sacar el mundo de Orialis fuera de mi cabeza. Y en algún momento, fue mi marido quien, al ver lo que estaba construyendo, me dio el empujón definitivo: “Si ya lo estás haciendo… ¿por qué no lo publicas?”.
No soy de grandes metáforas ni de párrafos interminables. Escribo como pienso: de forma directa, buscando la verdad en los detalles y sin perder el tiempo en adornos. Porque después de años en silencio, he aprendido que lo importante no es cuánto escribes, sino que lo que escribas sea, por fin, tuyo.